Visita al convento de las Benedictinas de San Plácido y la Iglesia de San Antonio de los Alemanes.

24 de noviembre de 2018

Retablo convento de las Benedictinas de San Plácido
Estos dos templos representan lo mejor del barroco decorativo madrileño pues conservan intactos sus interiores. Así sucede con el convento de san Plácido, cuyo templo sigue igual desde su creación y supone uno de los conjuntos decorativos  más espectaculares creados por Claudio Coello y Francisco Ricci. Tan fascinante como el templo benedictino es la iglesia de San Antonio de los Alemanes, con el mejor conjunto de frescos de todo Madrid, obra de Luca Giordano, en un espacio arquitectónico de gran singularidad. La iglesia del monasterio de San Plácido es una verdadera joya oculta. El interior impresiona, el retablo mayor y el cuadro de la Anunciación de Claudio Coello, su cúpula  y pechinas. Además de otros retablos se puede ver un Yacente de Gregorio Fernández, otras imágenes de Alonso de Mena y unas vírgenes de Arellano con su componente floral típico de este pintor de flores y bodegones. A continuación el profesor Andrés Sánchez López nos acompañó a la iglesia San Antonio de los Alemanes cuyo exterior no llama la atención. La estrella de esta iglesia está en el interior, sus paredes, su cúpula y sus adornos. La cúpula de grandes dimensiones y forma elíptica, pintada por Francisco Rizzi en 1662, con intervenciones de Francisco Carreño y Luca Giordano. Las pinturas de las paredes se deben a Luca Giordano. El tema de esta gran obra mural son escenas de la vida de San Antonio de Lisboa, más conocido como de Padua. También alterna con retratos de emperadores, reyes y príncipes.
Cúpula San Antonio de los Alemanes
Cúpula San Antonio de los Alemanes